Chácara
do Madeiro es al mismo tiempo un monumento histórico,
una reserva ecológica y un laboratorio del futuro.
Fué
aqui que en 1980 el Sr. Charles Capelle,
ingeniero electrónico responsable del proyecto
ITAIPU, se refugió para escapar de los males
de la civilización e intentar establecer una vida
más equilibrada, basada en la auto-sustentación.
Desde
el siglo XVI el área ha sido visitada por buscadores
de madera - una de las matas locales aún muestra
el nombre "Mata do Pau-Brasil". En el siglo XIX
formaba parte de la hacienda de João Armógenas,
cuyos últimos esclavos (Dona Joaquina y Dona Antonia)
fallecieron hace pocos años en Pipa.
Recientemente
el Madero llega a las manos de la familia local Borges,
que arrenda el área para siembra y pasturas. Recién
en 1976 la mata comienza a recuperarse y demorará
muchos años hasta alcanzar la noble altura de la
floresta antigua.
En
la época en que el Sr. Charles se instaló,
la playa de Pipa aún no tenía energia ni agua,
a veces faltaba hasta comida, pero con su espíritu
aventurero él encontró soluciones originales
para todos los problemas, como podrás ver. Mientras
cultivaba su jardin de orquídeas y árboles
miniaturas se dedicó a la confección de finas
obras de arte, algunas de las cuales están a la muestra
en el Museo que lleva su nombre.
Actualmente
la Chacra es local de una intrigante experiencia científica:
el entrenamiento y libertad de animales silvestres para
recomponer la antiga fauna de la región (reintroducción
controlada). Para tal fin se cuenta con el apoyo del Centro
de Recuperacíón y Reintroducción de
Animales Silvestres (CERRAS) en Natal, y de un equipo de
voluntarios dedicados.
Para
no perjudicar esta experiencia y no pertubar la armonia
ecológica del área pedimos al visitante respetar
las pocas reglas que colocamos al dorso de la seña
de ingreso, con el título "Código de
Comportamiento en la Mata".
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