Hace
11 años, después de un accidente que me dejó
sin poder caminar durante 6 meses, MANDALA surgió en
mi vida.
Fué como una terapia para mi. Mandala como expresión
de arte es un viaje interior.
El comienzo fue pintar mandalas en berimbaus. Y en el correr
de estos 11 años, crié mandalas en camisetas,
telas, discos, cerámica, etc...
Hace
1 año y medio consegui un espacio en la Praia da Pipa
donde tuve la oportunidad de colocar toda mi producción.
Turistas europeos, principalmente portugueses y españoles,
son los mayores consumidores de mis trabajos.