La
Playa de Pipa es una invitación al
placer.
Altos
acantilados, dunas, muchos coqueros y un océano
azúl turquesa
La Posada Barracuda posee una arquitectura
donde el contacto con la naturaleza es totalmente
respetado. Los chalets son decorados con trabajos
en papel maché inspirados en el mar.
Los detalles fueron planeados para proporcionar
días inolvidables a los huéspedes.
Los propietarios dan la bienvenida a todos
sus huéspedes,
garantizando de esta forma el placer de ser
bien recibidos.